Nieve o lluvia: ¿Cuál es más complicada de afrontar?

En algún momento hemos observado un partido de fútbol afectado por la lluvia o la nieve. Ambos fenómenos climáticos generan inconvenientes en el campo de juego, el rendimiento de los jugadores, el movimiento del balón y hasta en la forma de observar el espectáculo deportivo para el público.

La lluvia es un caso que se observa con normalidad, pero países como Estados Unidos, Escocia, España, Inglaterra, Francia, entre otros, son territorios que sufren naturalmente de la nieve. De igual forma siguen adelante con sus torneos.

Hoy analizaremos el impacto de estos acontecimientos climatológicos en diferentes aspectos de un partido de fútbol.

¿Cómo afecta al césped?

En el caso de la lluvia, el agua provoca que el balón se deslice más rápido sobre el césped. Si la lluvia acumula grandes cantidades de agua en algunos sectores del terreno de juego y el drenaje no funciona, la movilidad de la pelota se verá afectada. Si se crean charcos el balón quedará detenido. 

Además, el agua ablanda el pasto y debido a los tacones de los botines pueden dañarse gravemente algunos sectores.

La nieve afecta al césped con mayor fuerza, ya que al producirse una capa cristalina que tarda en derretirse, produce importantes daños sobre todo en las zonas con sombra. 

En estos casos, similar a la lluvia, el balón gana gran velocidad pero, al igual que las líneas dibujadas en la cancha, cuesta observarlas. Lo que frecuentan muchos equipos europeos es usar balones narnajas o de colores similares y pintar las líneas limitorias de color rojo.

El rendimiento de los futbolistas

Comenzando por la lluvia, podemos decir que existen aspectos evidentes como qué la visión se verá afectada, su ropa pesará un poco más y sus botines podrían llenarse de agua lo que equivaldría mayor peso. 

Con respecto a la nieve podemos determinar que la misma provoca un descenso de la temperatura corporal, de esa forma disminuirá considerablemente el rendimiento muscular. 

El calentamiento en estas situaciones de bajas temperaturas deberá ser mucho más intenso que con temperaturas más suaves. 

Un aspecto positivo es que el frío disminuye la percepción de fatiga, por lo que los síntomas tomarán mayor tiempo en aparecer. La vestimenta acorde al tiempo es fundamental.

¿Cuál es peor?

A modo de conclusión podemos determinar que ambos acontecimientos climáticos generan complicaciones con respecto al deporte y al rendimiento de los jugadores. En caso de tener que elegir entre uno u otro sobre cuál es el más complicado de afrontar podemos decir que el agua cuesta quitarla en caso de producirse grandes charcos que detengan el balón. De todas formas esto se encontrará sujeto a cuál sea la magnitud y fuerza con la que la lluvia o nieve se encuentren.

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